
Han sentido alguna vez la sensación de que les dieron un golpe demasiado fuerte? o han tenido el infortunio de sentir el dolor intenso de cuando por error le echas sal a una herida?
Eso estoy sintiendo en estos precisos momentos. Sabiendo que existía una herida en mi corazón no dudaron ni un minuto en echarle sal, y es más, tengo la certeza de que si hubiesen tenido limón también lo habrían usado!
Pero como dicen, de todo lo malo hay que sacar algo bueno y creo que lo positivo de esto, es que gracias a los consejos de una sabia persona, aprendí que nunca debo ir contra la corriente porque puedo morir electrocutada, lo cual es igual de doloroso que la sal en mi herida.
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